Didáctica de la Filosofía

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 12:13

http://www.revistaespiral.org/Filosofia_romero.htm

El filósofo y la filosofía

 

Siempre se ha cuestionado la utilidad de la filosofía, al menos desde que se desató el ideal de progreso. Socialmente la filosofía carece de utilidad alguna; "el falso planteamiento acerca de la filosofía como algo 'inútil'; la filosofía, se dice 'no sirve para nada'. Es evidente que la filosofía como la poesía o la música, como toda una serie de actividades no 'sirve' para nada, no es aplicable en lo concreto" (1) ¿Para qué sirve un filósofo? ¿Qué produce? Nada, un filósofo no produce nada, tal vez no pasaría nada si la palabra filosofía desapareciera del lenguaje, sin embargo ésta subyacería a todo lo que intentará conocer algo, la filosofía subyace hasta la conocimiento mismo.

Antes de seguir con el discurso, creo que es necesario esclarecer el significado del subyacer; lo que subyace no es el principio, sin embargo está siempre presente. Lo que subyace es lo que está prestando el suelo a algo; así como la filosofía subyace a las ciencias, el lenguaje subyace a la filosofía. También es pertinente aclarar que la palabra siempre no debe remitirnos hacia algo eterno , lo que subyace no es en el tiempo, la presencia de lo que acontece no se adapta a nuestra concepción del tiempo, no es lineal, se tiene que regresar al tiempo su concepción sagrada, rebasando al kantismo y hacer ver lo que queda en el de la antigua sabiduría.

La filosofía es algo presente; a pesar de no tener utilidad es siempre presente. ¿La filosofía habrá culminado en la posmodernidad con la superación del nihilismo o reafirmó más a este último en el discurso filosófico? No se puede hablar de una superación del nihilismo mientras no se haya transgredido lo más trasgresor: al lenguaje. Mientras el lenguaje siga manteniendo la unión de todo en todo, mientras la multiplicidad se mantenga unida el nihilismo no se puede tomar como algo que ya ha pasado, tampoco se debe por esto tomarlo como algo a lo que debe de dársele la supremacía absoluta; el nihilismo no tiene nada de glorioso, por el contrario, es lo más vil y cercano al hastío, no obstante queda la posibilidad de que no sea más que un invento de la misma conciencia para mantenerse entretenida en el juego de conceptos que mantiene con el lenguaje. Ya Wittgenstein nos hablaba de los juegos del lenguaje . Y la conciencia como el concepto de mayor peso en cualquier juego del lenguaje es el que se enlaza más íntimamente con el lenguaje mismo. "Llamaré también 'juego del lenguaje' al todo formado por el lenguaje y las acciones con las que está entretejido." Nos dice Wittgenstein en las Investigaciones filosóficas . ¿Se podrá transgredir lo más trasgresor?

Seres trasgresores o no podemos proclamarnos filosofillos o hablar de estos y jugar el juego que la filosofía nos muestra. Los filósofos siempre han pensado que a la filosofía "la manejan a su antojo", pero no es así, la filosofía se sale con la suya y rebasa cualquier planteamiento filosófico. La filosofía es también lo que se escapa . Por esto los filósofos reniegan de quien les ha enseñado a comprender la existencia. Se quejan de la carga filosófica , por esto se autoproclaman los manipuladores y en la mayoría de los casos hasta los destructores de la filosofía; sin embargo la filosofía siempre se sale con la suya; parece una perra rabiosa con deseos de contagiar a todo el que se le ponga enfrente y trate de desafiarla. La misma filosofía se vuelve contra el filósofo.

El que se acerca a la filosofía jamás vuelve a ser el mismo, ya sea que le haya causado ganas de huir de ella y no volver a acercársele nunca más; sea cualquier cosa, ya con tan sólo tener un pequeño contacto con ella (la filosofía) te deja atónito por mucho tiempo, por demasiado tiempo. Nadie nunca se repone del golpe mortal que da el pensamiento filosófico. Al menos te tumba una máscara , y si sigues en ella termina por tumbártelas todas. Cada que, por medio de la filosofía, se te cae una máscara te cambia el rostro, se transforma tu mirada y muchas veces en vez de jugar solamente estás esperando que se te caiga la que sigue. La filosofía nace de la introspección. Pero de igual manera la misma filosofía te da la fuerza para retomar las máscaras de nuevo, ahora a sabiendas y te da el poder de jugar, de divertirte cínicamente en la existencia, de burlarte de todo, absolutamente todo. ¿Habrá algo de lo que nos podamos burlar cínica y descaradamente?

No hay cosa en el mundo de la que el filósofo no se pueda burlar (2) , o que con el uso de la ironía las enaltezca, haciéndolas problemas de la misma filosofía. Se puede hasta rebajar a solamente hablar de lo social dejando de lado el pensamiento meramente filosófico, sin embargo el día menos esperado da el giro y se desenmascara; por fin se detiene un momento y nos dice que todo lo que nos ha mostrado en sus textos no son más que meras burlas hacia todo lo terrenal o mundano, pero a la vez puede hacer lo mismo con cualquier otra cosa, quien se burla o desdeña a lo terrenal, pero no puede hacer lo mismo con la metafísica no merece ser llamado filósofo.

El filósofo, al igual que el poeta, ya ha perdido la época en que los dioses estaban para él, en la que se detenían ha escucharlo o a ver el teatro que se ha inventado. Hoy nos encontramos (en palabras de Hölderlin) en la ausencia de dioses, somos testigos de la falta de nombres sagrados , no obstante el filósofo se puede burlar hasta de esto. Todo es una parodia de algo que ya fue y jamás volverá a ser. Cada instante es distinto; no obstante el filósofo se burla, pero a la vez sufre, es un comediante de su propia tragedia.

La existencia del filósofo es algo parecido a una tragicomedia; como lo dice Hayden White en su Metahistoria , en el capitulo que dedica a la concepción hegeliana de la historia, refiriéndose a la conciencia trágica y a la cómica: "la filosofía media entre las encarnaciones concretas de la existencia histórica humana representadas en historias especificas como un contenido para el cual busca hallar una forma de representación y un modo de tramado adecuados. Y lo encuentra en la propia visión cómica. La comedia es la forma que la reflexión adopta una vez que ha asimilado las verdades de la tragedia."

La filosofía convierte al ser más inocente en el más perverso. La filosofía es una prostituta que te seduce y se te olvida preguntar cual será el precio de sus servicios y ya cuando te tiene entre sus piernas, cuando no puedes echarte atrás porque estás en el éxtasis del placer (en el orgasmo filosófico ) es cuando te dice a cuanto asciende tu deuda y te das cuenta de que no puedes pagarle más que con tu mismo ser, con tu existencia. El precio que debe de pagar el filósofo ante la filosofía no es una paga por una mercancía, es una paga por la comprensión de los porques y paraques.

Cuando la filosofía empieza a llevarnos hacia su terreno se rompe con los lineamientos morales, que socialmente se está condenado a seguir, y no es que el filósofo no lo haya querido así, es lo que se pide a gritos cuando ya se está hundido en los senderos del ser . La trasgresión de los valores es lo primero que todo filósofo desea. Se es nihilista cuando se comprende lo que se nos ha venido diciendo, cuando hasta de los apologistas medievales se puede obtener algún fundamento para romper con el dogmatismo. Se está encaminado al nihilismo, que aunque no lo es todo sí abre la conciencia hacia el otro lado , cosa que, por ejemplo, el marxismo no hace del todo; si bien tiene mucho de trasgresor, de eso no se tiene ninguna duda, el marxismo no trasgrede lo que se cree que son las leyes del pensamiento, esa es la debilidad marxista, quedarse en el plano material haciendo a un lado lo espiritual es lo mismo que a la inversa, lo curioso es que de cualquier manera se está construyendo un discurso metafísico, y algunas veces hasta teológico. Ser marxista es análogo a ser cristiano, las dos posturas tienen a su patriarca, alguien que acarrea a los borreguitos para que no se separen del rebaño; se pueden perder y lastimar. ¡Por favor!

¿Quién necesita ser acarreado cuando posee dominio de sí mismo, o al menos de alguna que otra de sus máscaras y de las que solamente necesita conocerlas para poder manipularlas?

Aunque parezca que el filósofo es inmune o mejor dicho: cuando alguien presume ser filósofo y con esto supone que ha de encontrarse por encima de todos los demás, sean o no filósofos, como él; ésta es la forma más estúpida que un filósofo puede tomar para fundamentar su ego .

El ego de un filósofo no debe estar fundamentado en nada: "he fundamentado mi causa en nada" nos dice Stirner en El único . El ego es para el mundo. Para acercarse a la filosofía debe de romperse con el ego , destrozarse y no dejar anda de él.

Cioran dice en las últimas páginas de La tentación de existir que todo lo que no es la muerte es una máscara ; entonces en el único momento en que el ser humano pierde el ego es cuando se está ante la muerte. Saberse finito y como nada más que un ser para la muerte es el comienzo del derrumbe total. Platón decía que filosofar es prepararse para la muerte . La comprensión de la finitud del quehacer filosófico, la presencia de la muerte en la presencia de la filosofía es la comprensión de la tragedia, que nos lleva a la comedia, terminando en la ironía, al saber que la misma filosofía acabará con el filósofo como lo hace la poesía con el poeta.

 

(1) Guerra, Ricardo; Filosofía y fin de siglo, UNAM, 1998, Pág. 17.

(2) Aquí entran cuestiones que dan para otro texto y otro desglose que dejaremos para otra ocasión.